Rótulas para trípodes

Hemos hablado largo y extendido de cómo elegir el trípode perfecto para complementar nuestro equipo fotográfico. Uno de los elementos que más va a diferenciar a un trípode normal de un megatrípode es la rótula. ¿Que qué es la rótula? Es el apoyo de la cámara sobre el trípode. Tan fácil y tan complejo al mismo tiempo.

Sin una buena rótula que nos ofrezca la resistencia y la flexibilidad de trabajo que necesitamos, nuestro equipo fotográfico estará cojo. Estamos, así pues, ante uno de los elementos más importantes que tenemos que mirar, testar y comparar cuando nos compramos un trípode nuevo. Invertir en una buena rótula de trípode es asegurarte tener un compañero de viaje durante más tiempo y en mejores condiciones.

¿Cuál es la rótula ideal?

Tanto si somos profesionales de la fotografía (y te ganas el sueldo con tu pasión), como si eres un apasionado de la imagen exigente, nuestra recomendación es que inviertas no solo en un buen trípode de gama alta-media, sino que lo complementes con varios tipos de rótula para así jugar con las posibilidades de cada una de ellas. Para esto, es obligatorio que el trípode que elijamos permita cambiar la rótula. ¡Ojo, porque hay trípodes extraordinario que solo montan rótulas de trípode fijas!

¿Cuántas son necesarias? Nosotros os recomendamos adquirir al menos dos rótulas de trípode distintas. Así las opciones de encuadre y captura se multiplicarán. Pero como todo en este mundo, la elección también pasa por determinar cuánto presupuesto vamos a destinar a equipar nuestro equipo con trípodes y rótulas para trípodes. Y por supuesto, cuál será el uso que le vamos a dar, o que le queremos dar.

Tipos de rótulas para trípode

En el sector de la fotografía, sin hacer distinción de si nos referimos a la fotografía profesional o al fotógrafo amateur, distinguimos hasta cinco tipos diferentes de rótulas especiales para trípodes fijos. Cada una de ellas tiene unas características especiales que les convierten en la compra perfecta para cada situación. ¿Cuáles son? Veamos.

Por un lado están las rótulas de tres ejes. Con ellas en tu equipo fotográfico, podrás girar la cámara y realizar con ella desplazamientos tanto verticales como en horizontal. Este tipo de rótulas de trípode es especialmente demandado por aquellos fotógrafos que trabajan la fotografía de producto. También es una gran elección si tienes pensado realizar fotografía de paisaje.

Para la fotografía macro, y sobre todo si en tu día a día trabajas mayoritariamente con teleobjetivos con distancias focales cortas, necesitas mayor precisión y estabilidad. Para estas sesiones fotográficas, muchos profesionales se llevan rótulas de cremallera, más estables (por su peso) para este tipo de capturas.

Si tu trabajo incluye la fotografía deportiva o eres un apasionado de la fotografía del movimiento, seguro que en tu equipo tienes siempre a mano un teleobjetivo de grandes dimensiones. Este tipo de imágenes requiere de una técnica muy depurada, y de un buen apoyo. Las rótulas de balancín, también llamadas de bola, para trípodes son una extraordinaria inversión. Estable y versátil. Lo que necesitas para confiar al cien por cien en tu trípode y centrarte solo en obtener la imagen que buscas.

Y si además necesitas hacer desplazamientos de cámara en los tres ejes al mismo tiempo para capturar ese instante concreto, puedes hacerte con una rótula para trípode y monopié de joystick.

Una de las áreas fotográficas más espectaculares son las fotografías panorámicas y la fotografía en 360 grados. Google ha conseguido con su servicio de visitas virtuales que miles de empresas demande fotógrafos que estén equipados para realizar este tipo de sesiones. Así que si tienes pensado hacerte un hueco en este subsector de la fotografía profesional o simplemente quieres llevar tu fotografía a un nuevo nivel, hazte con una rótula panorámica y podrás hacer capturas sucesivas con la mayor fiabilidad y precisión.

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