Mini trípodes

Estamos listos para salir con nuestra cámara de fotos al cuello. Comprobamos la ruta que vamos a seguir en la larga jornada de práctica fotográfica que nos aguarda. Larga y prometedora, porque vamos a poder dar rienda suelta a nuestra creatividad como fotógrafos. La emoción te recorre por toda la médula espinal: una buena oportunidad. Pero, ¡sorpresa! Para acceder a allí, se necesita ir ligero de cargas. Con el pesado trípode de fotógrafo profesional que tienes listo no podrás acceder. Necesitas un mini trípode.

¿Qué ventajas tiene un mini-trípode?

En más de una ocasión, nos vemos expuestos a grandes dilemas sobre qué accesorios llevar a una sesión de grabación o de toma de fotografía. Esto es especialmente preocupante cuando éstas tienen lugar al aire libre donde no tienes el control sobre todos los elementos que inciden en una buena imagen o en un desastre de trabajo.

Los trípodes pequeños también son muy recomendados si eres de los que te encanta viajar y disfrutas haciendo fotos de todo lo que ves. Si eres de los que se mueven como pez en el agua en los aeropuertos, un mini trípode es tu aliado ideal: ocupa poco, pesa menos que uno de los grandes y además lo puedes meter en tu maleta sin tener que facturar el equipo de fotografía a parte del resto del equipaje.

Porque para tomar algunas fotos en superficies complicadas, irregulares, que nos ofrecen un punto de vista diferente al de otros profesionales, necesitamos estar acompañados de los mejores complementos para este medio. En este caso concreto, lo ideal sería tener en el equipo de trabajo un trípode pequeño que tenga las mismas garantías de uno grande y profesional que utilizamos habitualmente con nuestras cámaras :

  • Estabilidad
  • Resistencia
  • Facilidad de manejo

¿Cuáles son los trípodes pequeños disponibles?

Los diferentes mini trípodes que hay actualmente en el mercado cumplen con cualquier expectativa y llenan un espacio que ningún otro accesorio de nuestra cámara puede suplir. Y eso aun cuando se tienden a pensar, erróneamente, que un mini trípode para réflex no será lo suficientemente estable para nuestro trabajo diario. A pesar de tener un aspecto a priori débil, poco fiable, lo cierto es que los fabricantes de trípodes para cámaras réflex se han puesto las pilas y entre sus diferentes series de complementos fotográficos nos ofrecen interesantes propuestas de trípode pequeño para cámara réflex o semirréflex.

Algunos de los mejores modelos, y más baratos, son:

Grandes marcas como Vandguard, Benrod o Manfrotto disponen de varios modelos en miniatura de sus trípodes más potentes y están tan bien valorados por los fotógrafos y profesionales de la imagen como sus hermanos mayores. En el caso de los mini trípodes, hay que poner especial atención al material que lo compone, que sea los suficientemente resistente como para colocar sobre él una cámara de peso medio y poder jugar con diferentes posiciones para lograr el tan ansiado enfoque diferente.

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